lunes, 18 de mayo de 2009

EL ADIOS A UN HERMANO

A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota, dijo la Madre Teresa de Calcuta, pues bien hoy por hoy el mar ya no es el mismo, una gota se ha evaporado.

Lo que son las cosas, hace algunos años el mismo Mario decía: ...la muerte es una traición de Dios, y hace unas cuantas horas el se enfrentó a esa traición, a sus ochenta y tantos, pero es uno más que no muere de edad, Benedetti ha muerto de tristeza, su compañera falleció hace años y desde entonces, como buen viudo, su vida ya no fue la misma.

¿Que tantas cosas no soporto?, ¿que tantas cosas no nos hizo vivir?, quizá si algún escritor ha marcado, a fuego diría yo, el anhelo de la patria perdida, ese es Mario.

Poeta de lo cotidiano, de lo fútil, quién si no él podía hacer un poema del traje del nuevo en la oficina, tan centrado en lo vital que representa como lo banal que es para los "otros".

Esos otros que somos tu y yo, que a lo mejor nos importa un comino alguien nuevo en la oficina, pero que él se dio el tiempo y el cariño de dedicarle unas cuantas palabras.

Pero, querido amigo, en palabras del mismo Mario:...
No vayas a creer lo que te cuentan del mundo (ni siquiera esto que te estoy contando) ya te dije que el mundo es incontable.

Yo solo se que Inventario, ocupó un espacio en mi morral de preparatoriano y universitario hasta que me fue expropiado en cierta noche, yo conservo su aroma, espero ella conserve el volumen, primera edición, hasta eso.

Aún guardo las ganas de poner en escena Pedro y el Capitán, publicada por vez primera si la memoria no me falla en la Gaceta de la UNAM, en el suplemento, ¡como nos costo trabajo! y a la mera hora para nada, una obra políticamente incorrecta para las autoridades universitarias del momento.

Un torturador no se redime suicidándose, pero algo es algo.

En fin, hoy el mar, ese mar que a la distancia le alejaba o le regresaba a su paisito, el querido Mario sigue siendo el compañero con el que podemos contar, no hasta diez, sino contar con él.


Los dejo con un poema, uno de tantos pero que en lo personal me encanta:

Una mujer desnuda y en lo oscuro

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

Gracias Mario y no lo dudes, seguirás acompañándonos.

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